EL SUEÑO Y NUESTRO RENDIMIENTO DIARIO

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Con el ritmo de vida que llevamos muchas veces nos olvidamos de algo tan fundamental como es nuestro descanso, bien sea por compromisos sociales, deberes familiares o exceso de trabajo. El caso es que siempre sacrificamos nuestro tiempo a la hora de desconectar y tomarnos el tiempo necesario para dormir y recuperar fuerzas.

Normalmente se recomiendan entre 6 y 10 horas de descanso para una buena recuperación cada noche y así poder tener un rendimiento óptimo al día siguiente pero cuando se roba tiempo al sueño, empezamos a acumular déficit. Dormir una hora y media menos de lo necesario es suficiente para reducir los reflejos en un 33 por ciento. La deuda de descanso es recordada por el cerebro durante varias semanas. Esto puede tener efectos directos sobre el funcionamiento motor y la inteligencia, llegando casi a ser comparables el dormir pocas horas al día y el no dormir directamente.

La pérdida de horas de sueño tiene efectos sobre el metabolismo de los azúcares y la función endocrina, que suelen afectar directamente al proceso normal de envejecimiento. La deuda de sueño persistente podría incrementar la severidad de los trastornos crónicos relacionados con el avance de la edad.

Desde Tello te damos unas breves recomendaciones para el control y prevención de los factores que alteran nuestro descanso.

Factores que pueden alterar nuestro sueño:
– El consumo de estimulantes, como el alcohol, el chocolate, el café o el té horas antes de ir a la cama.
– Los trastornos psicológicos causados por estrés, la ansiedad o los problemas afectivos y económicos.
– El consumo de medicamentos para tratar los dolores por caídas o golpes.

Cómo podemos combatir la falta de sueño:
– Mantener una rutina de ejercicio diario ayuda a quedarse dormido e incrementa tanto el sueño profundo como el tiempo total de descanso.
– Evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco en las horas previas al descanso.
– Cenas ligeras, no menos de tres horas antes de ir a la cama. La leche y las patatas son fuentes naturales de triptófano, un inductor del sueño.

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