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Durante el verano es fácil saltarse la dieta y cometer excesos, que sumado a los cambios de hora en las comidas, las reuniones con familiares, amigos, el chiringuito de la playa,… suponen un desajuste importante en la dieta. Pero cuando las vacaciones llegan a su fin, aunque la vuelta a la rutina puede ser complicada, ya no hay  excusas para no volver a comer sano y realizar ejercicio. Por eso en este post te dejamos los mejores tips para volver a llevar una dieta saludable en la rentrée. ¡Toma nota!

EVITA LAS DIETAS MILAGRO

Esta clase de dietas que prometen bajar mucho peso en poco tiempo no son la solución. Con ellas no se aprende a comer, a cambiar de hábitos y son demasiado restrictivas, pudiendo causar deficiencias nutricionales y problemas de salud. Además, en cuanto las dejas suelen tener asociadas un efecto yo-yo recuperando todo el peso que has perdido. 

PLANIFICA TUS COMIDAS

Planificar lo que vamos a comer y dejar de lado los horarios descontrolados que tenemos durante las vacaciones es otro punto fundamental. Mediante la planificación ahorraremos mucho tiempo y dinero. ¿Cuántas veces llegas a casa y no sabes qué comer? Al final, muchas de esas ocasiones terminas comiendo algo poco saludable o pidiendo comida para llevar. Si te organizas y planificas tus comidas evitas esta situación y además te aseguras de comer de forma variada a lo largo de la semana.

COCINA DE FORMA SALUDABLE

Los fritos y rebozados están a la orden del día en verano, helados, snacks,… Deja atrás esas elaboraciones tan pesadas y vuelve a cocinar los alimentos de forma más saludable, cocción a baja temperatura, al horno o al vapor son la mejor elección para que tus elaboraciones sean más digestivas y te sienten mucho mejor. Además, la falta de tiempo por la vuelta a la oficina no debe ser una excusa ya que con Instantes de Tello ofrece una opción natural, saludable y cómoda para que cuides tu alimentación estés donde estés.

FRUTAS Y VERDURAS A DIARIO

Suena repetitivo, pero la realidad es que en la dieta de la mayoría de los españoles escasean los vegetales. Consumir al menos 5 raciones de frutas y verduras diarias es un objetivo que todos debemos marcar en nuestra lista si queremos mejorar nuestra alimentación.

Si los excesos del verano te han pasado factura, vuelve a comer de forma saludable, practica ejercicio físico, evita el estrés y descansa adecuadamente, puedes bajar de peso sin poner en riesgo tu salud cambiando de hábitos.

 

Los expertos aseguran que los excesos durante las fiestas de Navidad provocan un aumento de peso en la mayor parte de las personas, algo que también puede ocasionar otras consecuencias como por ejemplo, indigestiones o distensión abdominal, entre otras. Así que no es raro que uno de nuestros propósitos de año nuevo más comunes sea empezar a cuidarnos. Pero también advierten del peligro de sucumbir ante las dietas express.

¿Quieres recuperarte de los excesos navideños? Aprende a comer y déjate de los milagros. En este post te damos algunos consejos para conseguir un peso óptimo de forma saludable tras los excesos navideños:

  1. Verduras y hortalizas deben estar presentes en tus comidas: deben ser la base de nuestra alimentación, ahora y siempre. Nos aportan agua, fibra, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y antioxidantes. Además, ahora con este frío, puedes optar por cremas, ensaladas templadas o parrilladas de verdura asada. 
  2. No dejes de lado la proteína: es esencial para nuestro organismo por lo que es importante no descuidar su consumo. Además, son muy saciantes. Eso sí, no todo vale y es importante elegir fuentes de proteína de calidad. Como puede ser nuestra Pechuga Entera de Pavo Asada
  3. Aumenta el consumo de fibra: es fundamental para nuestra salud digestiva, ya que mejora el tránsito intestinal. Además, contribuye a reducir los niveles de colesterol y a controlar los niveles de azúcar en sangre.
  4. Mantén tu cuerpo hidratado: un 60-70% de nuestro cuerpo es agua, por lo que mantener un correcto estado de hidratación es esencial. No esperes a tener sed para beber, y trata de tomar de manera regular a lo largo del día entre 1,5 y 2 litros de agua.

Se trata de realizar pequeños cambios a nivel nutricional que te ayudarán a sentirte mejor y mejorar tu salud. Educar nuestra conducta alimentaria y modificar hábitos de forma efectiva para obtener beneficios desde un principio y para siempre. Recuerda que no se trata de castigarte ni culparte, sino de empezar a cuidarte.