QUE EL FRÍO NO TE IMPIDA SALIR A CORRER

A punto de entrar en el mes de febrero el frío no da tregua, pero no por eso debes frenar tus sesiones de entrenamientos. En este post te daremos una serie de consejos para que las bajas temperaturas no sean una escusa para no salir a recorrer algunos kilómetros.

Importantísimo calentar: durante los meses de frío deberás cuidar tu calentamiento ya que es fundamental para elevar la temperatura corporal y prepararte para un esfuerzo. Ten en cuenta qué si la temperatura ambiente es menos, costará más subir la temperatura corporal. Un consejo: si la temperatura es inferior a 6° realiza un calentamiento bajo techo de entre 8 y 10 minutos.

Cuida tu alimentación: para mantener una temperatura corporal estable necesitarás una cantidad de calorías mayor para compensar las que gastas. Por eso es recomendable que aumentes el consumo de carbohidratos y alimentos que tengan un alto contenido proteico.

No olvides hidratarte: las bajas temperaturas y el viento hacen que pierdas la sensación de hidratación, así que no te olvides de beber agua.

Los guantes, un imprescindible: las manos son la única parte de tu cuerpo que no entra en calor mientras correr por eso es necesario que las cubras.

No uses materiales sintéticos: evita materiales tipo nylon directamente sobre tu piel. Recuerda que durante tus entrenamientos es el sudor el que te calará, por eso es recomendable usar materiales que transpiren.

Cabeza, tronco y cuerpo: son las partes que más calor expulsan y las que más deberás cuidar para evitar enfriarte.

Vaselina: para evitar que la cara y las orejas se te “corten” y para protegerlas del frío aplica un poco de vaselina.

Cubre tus rodillas: las rodillas tienen pocos vasos sanguíneos y dependen en mayor medida de la temperatura exterior por lo que no olvides cubrirlas con las mallas adecuadas.

Suelo mojado: es frecuente que en tu ruta encuentres zonas mojadas ¡ten cuidado con los resbalones! No olvides que durante el invierno hay menos horas de sol por lo que deberás correr a la luz de las farolas, generalmente por asfalto. ¡Presta atención a tus rodillas y la reducción de visibilidad!

Viento: empieza a entrenar en contra del viento y acaba a favor del mismo de forma que te protejas la cara para evitar complicaciones neuríticas causadas por la acción del viento frío combinado con el sudor.

Se consciente de tus límites: Si te ves obligado a detener tus entrenamientos y tienes que caminar una distancia considerable para resguardarte, dejarás de generar calor corporal y podrías sufrir “hipotermia”.

Toma nota de estos consejos y ¡que el frío no te pueda! No dudes en compartir con nosotros tus consejos sobre cómo entrenar con bajas temperaturas a través de nuestras redes sociales.

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